La salsa de tomate es un esencial en la cocina, versátil y llena de sabor para innumerables platos. Sin embargo, su acidez puede ser un problema para muchos. Elegir tomates de temporada, pelarlos y quitar las semillas son pasos clave para neutralizarla. En unComo, expertos en cocina casera, te revelamos más trucos probados.
Pasos a seguir:
1Los tomates de temporada tienen naturalmente menos acidez. Pela los tomates y retira las semillas antes de preparar la salsa: esto reduce significativamente la acidez. Consulta nuestro artículo sobre cómo pelar tomates.
2Para neutralizar la acidez, calienta una olla y vierte los tomates pelados. Añade una cucharada de azúcar y cocina 25 minutos. Escurre: habrán perdido la acidez y estarán listos para usar en tu salsa.
3Añade un poco de azúcar directamente a la salsa de tomate. Neutraliza la acidez con cuidado para evitar un exceso de dulzor.
4Incorpora trocitos de zanahoria mientras preparas la salsa. Absorbe la acidez fácilmente, aunque puede espesar la textura y añadir sabor si usas demasiada.
5El vino dulce actúa como el azúcar: elimina la acidez rápidamente. Úsalo con moderación para no dulcificar en exceso la salsa.