Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), solo 1 de cada 10 adultos consume las porciones recomendadas de frutas y verduras al día. Esta estadística es alarmante, no solo por lo que el 90% de los adultos ingiere en su lugar, sino porque la falta de nutrición adecuada eleva el riesgo de enfermedades graves como cardiopatías y diabetes tipo 2.
Muchas personas evitan las frutas y verduras frescas por motivos variados, como el acceso limitado o la falta de ideas culinarias. Si el sabor o la dificultad para integrarlas en tu dieta te detienen, estás en el lugar indicado. Cumplir con las recomendaciones de cuatro porciones de verduras y tres de frutas diarias puede ser un reto, pero hemos recopilado siete métodos deliciosos para consumir más plantas y reducir alimentos procesados.
Prepara batidos en tu licuadora
Para consumir frutas y verduras en bebida, opta por batidos en lugar de jugos. Aunque los jugos sean prensados en frío o caros, los batidos retienen más fibra y nutrientes al licuar la fruta entera. Para un extra cremoso en el desayuno, añade medio calabacín o aguacate: aportan antioxidantes, vitamina C y mejoran la digestión sin alterar el sabor vegetal.
Enriquece tu pasta
La pasta y las verduras frescas forman una combinación perfecta. Incorpora hierbas en el pesto, guisantes en pappardelle o champiñones en ragú. Las salsas de tomate son ideales: añade puré de pimientos o zanahorias sin apenas cambiar el sabor.
Deshídralas para bocadillos crujientes
Si la textura o la corta vida útil te desaniman, corta frutas y verduras (manzanas, fresas, col rizada o mandioca) y hornea para deshidratar. Obtendrás chips crujientes portátiles. Hazlos caseros o elige Bare Snacks, horneados sin aceite ni conservantes. Dípilalos con salsas, yogur o directamente.
Hornea con ellas
¿Quién resiste los productos horneados jugosos? Sustituye huevos por aguacate y mantequilla en galletas, brownies o pan para una opción más saludable y dulce.
Prueba el arroz de coliflor
En Real Simple, adoramos este sustituto saludable del arroz. Prepáralo fácilmente en casa o usa versiones listas como la de Cece's Veggie Co. Salteado con jengibre, ajo, hierbas, queso parmesano o panko, su sabor suave te sorprenderá.
Asa tus verduras
Si crees odiar las verduras, pruébalas asadas: un chorrito de aceite de oliva, sal, pimienta y calor alto caramelizan su sabor natural, elevándolo a un nivel irresistible. Descubre cómo hacerlo de forma fácil aquí.
Redefine las ensaladas
Olvida las ensaladas aburridas de lechuga iceberg con aderezos industriales. Una ensalada es cualquier mezcla de verduras frescas (no necesariamente crudas) con vinagreta. Incluye granos, mango, berenjena asada, hierbas, nueces, pepinillos o piña. ¡Sin reglas estrictas!