Como expertos en cocina, sabemos que el ajo es un condimento esencial por su sabor único, pero su intensidad puede desequilibrar cualquier receta. Si lo usas frecuentemente, te compartimos consejos prácticos y probados para disminuir o eliminar el sabor del ajo, logrando platos sutiles y deliciosos que satisfagan a todos.
Pasos a seguir:
1Una técnica efectiva para camuflar el sabor fuerte del ajo es hervirlo previamente y convertirlo en puré, lo que lo integra suavemente en la preparación.
2Para evitar el picor, retira el germen verde interno: parte cada diente por la mitad y extrae la semilla con la punta de un cuchillo.
3En guisos, añade el ajo entero en lugar de picado; fríelo ligeramente para un resultado aún más equilibrado y aromático.
4Suaviza el ajo metiéndolo en el microondas durante máximo 1 minuto en modo descongelar, reduciendo notablemente su potencia.
5Pícalo con un poco de sal, deja reposar unos minutos, rásbalo por un colador fino y enjuaga con agua fría. Así eliminas los jugos picantes responsables del sabor agresivo.
6Pela los dientes, córtalos por la mitad y sumérgelos en agua fría durante toda la noche para un efecto desintoxicante natural.