La escarola es un vegetal nutritivo y versátil, perfecto para ensaladas frescas. Sin embargo, su sabor inherentemente amargo puede resultar desagradable para algunos paladares. Como expertos en cocina saludable, te compartimos técnicas comprobadas para neutralizarlo y potenciar su dulzor natural.
Eliminar el amargor con agua
Uno de los métodos más sencillos y efectivos para quitar el amargo de la escarola es el cambio de temperatura. Sumerge las hojas en agua caliente (sin que hierva) durante 2 minutos. Luego, transfiérelas a un bol con agua fría y déjalas reposar 5 minutos. Este proceso libera los compuestos amargos, mejorando notablemente su sabor.
Neutralizar con leche
Otra técnica confiable consiste en sumergir la escarola en leche durante 30 minutos. Posteriormente, enjuágala bien con agua fría. La caseína de la leche absorbe los taninos responsables del amargor, dejando un vegetal más suave e ideal para ensaladas.
Opta por las hojas más tiernas
Para un resultado óptimo, selecciona las hojas internas de la escarola, de color verde brillante y textura suave. Evita las externas de verde intenso o las pálidas, que son más fibrosas y amargas. Esta práctica, recomendada por chefs experimentados, asegura la mejor calidad.