Si padece diabetes, sabe que elegir los alimentos adecuados es clave para mantener estables los niveles de azúcar en sangre. Sin embargo, el impacto del kéfir en esta condición puede no ser tan evidente. A continuación, exploramos la evidencia científica sobre sus beneficios.
Cómo afecta el kéfir a la diabetes
Créalo o no, el kéfir puede ser un aliado para las personas con diabetes. ¿La razón? Es rico en probióticos, bacterias beneficiosas del intestino asociadas a múltiples ventajas para la salud. Un estudio de 2015 publicado en la Revista Iraní de Salud Pública demostró que los probióticos del kéfir poseen propiedades antidiabéticas y pueden complementar tratamientos convencionales. En el grupo que consumió probióticos, los niveles de HbA1c (marcador clave del control glucémico en diabetes tipo 2) disminuyeron significativamente frente al grupo control.
Una revisión de 2016 en Diabetes Research and Clinical Practice confirmó que los probióticos mejoran el control glucémico en diabetes tipo 2, reduciendo la glucosa en ayunas de forma notable. Otro análisis de 2014 en Nutrition Journal indicó que aumentan la sensibilidad a la insulina al mitigar la inflamación y el estrés oxidativo.
Además, otros componentes de los lácteos fermentados ofrecen protección. Un estudio de 2016 en The American Journal of Clinical Nutrition asoció un mayor consumo de lácteos, especialmente yogur (otro alimento probiótico), con menor riesgo de diabetes tipo 2. Una revisión de 2015 destaca que los fermentados como kéfir y yogur son los más efectivos para la prevención.
Cantidad recomendada
No hay una dosis oficial específica de kéfir para diabéticos, pero una revisión de 2016 en el International Journal of Environmental Research and Public Health sugiere 3-4 porciones diarias de lácteos bajos en grasa para adultos en riesgo de diabetes tipo 2. Una porción equivale a 1 taza de kéfir, yogur o leche desnatada.
Tipo de kéfir ideal para la diabetes
Opta por kéfir natural y bajo en grasa, más saludable para el control glucémico que las versiones saborizadas con azúcares añadidos. Por ejemplo, el kéfir de fresa Lifeway contiene 20 g de azúcar por taza, frente a 12 g del natural. Excederse en azúcares añadidos puede contrarrestar los beneficios.
Incorpora el kéfir a tu dieta
Consume kéfir entre comidas o en el desayuno para sumar probióticos y lácteos. Prueba un batido con fruta fresca y almendras. Si no tienes kéfir, el yogur bajo en grasa es una excelente alternativa. Apunta a al menos 3 porciones de 1 taza al día.