La anorexia nerviosa es uno de los trastornos alimentarios más conocidos, pero muchos ignoran que suele comenzar mucho antes de que aparezca el aspecto demacrado típico asociado a ella.
¿Qué es la anorexia nerviosa?
La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario grave caracterizado por una restricción extrema de la ingesta de alimentos, motivada por una imagen corporal distorsionada. La persona afectada puede verse "gorda" en el espejo, incluso estando extremadamente delgada. Quienes padecen anorexia temen de forma patológica ganar peso, aunque sea necesario para alcanzar un peso saludable según su edad, constitución y actividad física. Este trastorno impacta todos los sistemas del cuerpo debido a la desnutrición severa. Con el tiempo, se producen amenorrea, pérdida de cabello, uñas frágiles, fatiga crónica y daños en corazón, hígado, riñones y huesos, con riesgos potencialmente mortales.
¿Qué causa la anorexia nerviosa?
Múltiples factores contribuyen a su desarrollo, especialmente en jóvenes. No se centra solo en el peso, sino en la autoestima y el control. La cultura que idealiza la delgadez extrema distorsiona la percepción de la belleza, llevando a la inanición cuando las conductas alimentarias normales no logran ese ideal. Puede iniciarse como dieta en respuesta a estrés vital, sensación de impotencia o para recuperar control, generando gratificación por la pérdida de peso.
¿Cuáles son los síntomas de la anorexia?
Para identificar si un ser querido padece anorexia, atiende estos signos clave:
- Omitir comidas o consumir porciones muy pequeñas
- Evitar comer en presencia de otros
- Obsesión por contar calorías y limitarse a alimentos "seguros"
- Rituales alimentarios extraños, como masticar excesivamente o tomar bocados minúsculos
- Excusas creíbles para saltarse comidas, revelando evasión
- Rechazo repentino a comidas favoritas, considerándolas "repugnantes"
- Quejarse de estar "gorda" pese a la delgadez extrema
- Negar el problema y confrontar a quienes intentan ayudar
- Aislamiento social
No solo afecta a mujeres
Aunque la imagen estereotípica es la de una adolescente esquelética, los hombres también la padecen. Estudios muestran que el 10% de adultos con anorexia son hombres y un tercio de adolescentes afectados lo son. Suele vincularse a deportes con requisitos de peso o a experiencias de bullying por sobrepeso infantil. Comparten expectativas irreales de imagen corporal, impulsadas por medios que promueven cuerpos masculinos delgados y musculosos.
¿Cómo se trata la anorexia nerviosa?
La mayoría requiere hospitalización o tratamiento ambulatorio hasta alcanzar al menos el 85% del peso ideal. Incluye psicoterapia individual y familiar, intervención médica, asesoramiento nutricional y manejo de la distorsión corporal y obsesión alimentaria. Los medicamentos ayudan poco directamente, pero se usan para depresión u otros síntomas psicológicos.