El Kalesvara Mudra es un poderoso gesto de yoga que calma la "mente del mono", alivia la ansiedad e irritabilidad. Este antiguo mudra conecta cuerpo y mente, evocando la espiritualidad del tiempo y la mortalidad. Forma un símbolo de contemplación sobre la vida humana y gratitud por ella. Además, ayuda a superar adicciones, mejora la concentración y la memoria.
Corazón y Templo
Coloca las manos en Kalesvara Mudra para formar una figura similar a un corazón (con los dedos índice y pulgar definiendo una abertura) y un templo (dedos medios unidos hacia arriba).
- Dobla los codos y coloca las palmas frente a frente, dedos extendidos hacia arriba, a la altura del pecho medio.
- Junta las puntas de los dedos medios.
- Curva los dedos índices hacia adentro y abajo, tocando la primera articulación y las uñas.
- Curva suavemente los dedos anular y meñique uno hacia el otro y abajo, sin presionar.
- Extiende los pulgares hacia el corazón y une sus yemas.
- Separa los codos del cuerpo, inhala y exhala lentamente 10 veces.
- Realiza una breve pausa entre inhalación y exhalación para vaciar la mente y potenciar la concentración.
Mantén el Kalesvara Mudra por 20 minutos o durante toda la meditación (los brazos pueden fatigarse; relaja si es necesario). Después, respira normalmente en la postura.
Pensamiento claro, menos cháchara mental
Los mudras activan canales energéticos al cerebro, facilitando la manifestación de intenciones. Antes de practicar, formula una intención clara de cambio o mejora. Manténla mientras respiras, permitiendo que se integre al relajar la mente. Kalesvara disipa preocupaciones, renovándote para transformar tu vida.