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Postura del Lagarto (Utthan Pristhasana): 8 Pasos para Abrir las Caderas y Mejorar la Flexibilidad

Postura del Lagarto (Utthan Pristhasana): 8 Pasos para Abrir las Caderas y Mejorar la Flexibilidad

Si sientes tensión en las caderas y buscas mayor flexibilidad en esta zona y los muslos, la postura del lagarto es una excelente opción. También conocida como Utthan Pristhasana, esta asana intermedia ofrece un estiramiento profundo en la región de las caderas.

Acerca de la postura del lagarto

La postura del lagarto es una potente apertura de caderas que estimula el segundo chakra (svadisthana), relacionado con las emociones, las relaciones interpersonales y la identidad.

Beneficios

Además de abrir y estirar las caderas, esta postura:

  • Mejora la flexibilidad de las caderas
  • Abre el pecho
  • Fortalece los muslos
  • Potencia la fuerza del core

Cómo realizarla

Desde el perro boca abajo (Adho Mukha Svanasana), fluye hacia Utthan Pristhasana con estos pasos:

  1. Comienza en perro boca abajo.
  2. Inhala profundamente. Exhala y avanza el pie derecho, alineando el dedo gordo con el meñique de la mano derecha (el pie queda fuera de la mano sobre la esterilla).
  3. Dobla la rodilla derecha en estocada, manteniendo la pierna izquierda extendida atrás, apoyada en la punta del pie. Alinea la pierna izquierda con la columna, activando el core.
  4. Mantén la estocada unas respiraciones. Para intensificar, inclínate desde la cintura y apoya los codos en el suelo, con palmas y antebrazos firmes.
  5. Levanta la mirada al frente, relajando el cuello.
  6. Sostén 10-20 respiraciones, dirigiendo el aliento a las caderas.
  7. Libera retrocediendo al perro boca abajo.
  8. Repite con la pierna izquierda.

Adaptaciones

Si tienes dolor en caderas o espalda baja, consulta a tu instructor de yoga para alternativas seguras.

  • Para tensión leve, evita bajar los codos o usa bloques/almohadas bajo antebrazos y manos.
  • Prueba posturas menos intensas como la paloma reclinada (Supta Kapotasana o ojo de la aguja).

Abrir las caderas con regularidad

Aunque posturas intensas como la del lagarto o la paloma pueden resultar incómodas al principio, la práctica constante aumenta la flexibilidad, haciendo que sentarse, caminar y moverse sea más cómodo.