¿Hay una conexión real entre las enfermedades autoinmunes y el autismo? Aunque la causa exacta del autismo sigue sin conocerse, los expertos exploran factores ambientales y genéticos como posibles desencadenantes. Entre ellos, destacan las enfermedades autoinmunes. Un estudio del Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) sugiere un vínculo con ciertas afecciones autoinmunes.
Enfermedades autoinmunes y autismo: lo que sabemos
¿Qué es el autismo?
El trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la comunicación, la interacción social y el comportamiento. Los síntomas varían de leves a graves y suelen diagnosticarse entre los 2 años. Aunque su origen es multifactorial, con fuerte componente genético, se investiga si las enfermedades autoinmunes podrían influir, apoyando la hipótesis genética en trastornos del desarrollo.
Enfermedades autoinmunes: definición y ejemplos
Estas patologías ocurren cuando el sistema inmunitario ataca por error tejidos sanos del cuerpo. Ejemplos incluyen diabetes tipo 1, esclerosis múltiple, enfermedad de Crohn y celiaquía. Algunas, como la diabetes tipo 1, se asocian a trastornos neurológicos. Las madres con estas enfermedades tienen mayor riesgo de parto prematuro, y el autismo es más frecuente en prematuros.
Estudio del NIMH de 2009: hallazgos clave
Un estudio de 2009 del NIMH de EE.UU. y la Universidad de Aarhus (Dinamarca) identificó un posible vínculo entre autismo y enfermedades autoinmunes como diabetes tipo 1, celiaquía y artritis reumatoide.
Analizaron registros sanitarios daneses de 689.196 niños nacidos entre 1993 y 2004, comparándolos con datos de padres y hermanos. De ellos, 3.325 tenían autismo.
Resultados: madres con artritis reumatoide tenían un 70% más riesgo de hijos con autismo; con celiaquía, casi tres veces más; y familias con diabetes tipo 1 mostraban mayor incidencia.
Posibles explicaciones: genética compartida, entorno intrauterino alterado, bajo peso al nacer o prematuridad. Este fue el primer estudio en hallar esta conexión, reforzando la base genética del autismo y guiando futuras investigaciones genómicas.
Publicado en la edición de agosto de 2009 de la revista Pediatrics.
Estudios que cuestionan la conexión
Investigaciones previas no hallaron vínculos claros, especialmente con celiaquía.
Estudio de la Universidad de Catania (1997)
En un ensayo controlado con 120 pacientes celíacos, 11 autistas y 11 controles, no se detectó superposición: ningún autista tenía celiaquía ni viceversa.
Estudio de la Academia Americana de Neurología (2007)
Colaboración con la Universidad de Teherán comparó sangre de 34 niños autistas y 34 neurotípicos. Todos los autistas fueron negativos para celiaquía, descartando mayor riesgo. Aun así, recomendaron más estudios sobre autoinmunidad y autismo.
Conclusión
No hay evidencia concluyente de un vínculo directo, y los resultados son contradictorios. Sin embargo, el estudio del NIMH de 2009 aporta datos sugerentes que justifican más investigación para esclarecer posibles conexiones genéticas o ambientales entre enfermedades autoinmunes y autismo.