El consumo de leche de camello por sus supuestos beneficios para la salud ha ganado popularidad en los últimos años. Aunque controvertido, existe evidencia anecdótica y estudios preliminares que sugieren posibles mejoras en síntomas de autismo. Sin embargo, se requiere más investigación rigurosa y siempre consultar a profesionales médicos.
Evidencia anecdótica
La evidencia anecdótica, aunque no sustituye a los estudios científicos, puede inspirar investigaciones futuras. Un testimonio destacado de una madre describe cómo la leche de camello ayudó a su hijo con trastorno del espectro autista (TEA), sirviendo de referencia para padres y especialistas en tratamientos alternativos.
Una historia de mejora notable
Según este relato, administrar cuatro onzas (aprox. 118 ml) de leche de camello al día mejoró el comportamiento, problemas cutáneos, habilidades verbales, contacto visual e inmunidad de su hijo. Antes de empezar, consultó con el pediatra, quien emitió una autorización escrita. La leche, enviada sin pasteurizar desde Israel y congelada, fue analizada para detectar bacterias. El niño la consumió durante seis años, mostrando cambios positivos en un día; aumentar o suspender la dosis revertía los beneficios inmediatamente.
Estudios científicos preliminares
En un ensayo aleatorizado y doble ciego con 60 niños de 2 a 12 años, se observó una mejora clínicamente significativa en síntomas de TEA tras dos semanas consumiendo leche de camello. El grupo placebo no mostró cambios. Las evaluaciones incluyeron:
- Escala de Calificación del Autismo Infantil (CARS)
- Escala de Respuesta Social (SRS)
- Lista de Verificación para la Evaluación del Tratamiento del Autismo (ABC)
Impacto en estrés oxidativo y comportamiento
Otro estudio reveló que, tras dos semanas, los niños presentaron reducción en estrés oxidativo y mejorías conductuales. La leche de camello parece modular antioxidantes no enzimáticos y enzimas antioxidantes, clave en trastornos neurológicos como el TEA.
Seguridad de la leche de camello
Como cualquier lácteo, su seguridad depende del procesamiento. Una revisión de 472 muestras nutricionales la compara favorablemente con la leche materna humana: baja en azúcares, rica en minerales y baja en colesterol, considerándola apta para niños.
Controversias con la FDA
En EE.UU., la FDA ha advertido a productores como Hump-Back Dairies y Desert Farms por vender leche cruda y promocionarla como cura para enfermedades. La leche de camello es poco accesible localmente.
Regulaciones sobre leche cruda
La FDA prohíbe la venta de lácteos no pasteurizados sin envejecimiento específico (Título 21 CFR), para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos y patógenos.
Cómo probarla con precaución
Aunque prometedora, la leche de camello no reemplaza tratamientos médicos probados. Los productos crudos elevan riesgos de infecciones. Si decides probarla, elige fuentes reguladas por la FDA y consulta siempre a tu médico.