Como expertos en cocina eficiente con años de experiencia, sabemos que la olla a presión es una aliada indispensable para la mujer moderna, siempre atareada entre tareas domésticas y trabajo. Ahorra tiempo, combustible y paciencia, permitiendo preparar platos exquisitos de cocción tradicional en solo minutos.
Pasos a seguir:
Para cocciones rápidas o rapídísimas, como las de verduras, vigila constantemente sin distraerte. No excedas ni un minuto del tiempo indicado en la receta o tabla de cocción de tu olla a presión.
Al inicio, usa el máximo calor hasta alcanzar la presión. Una vez que inicia el escape del vapor, reduce gradualmente la llama.
Al abrir la olla, retira inmediatamente la tapa para evitar dañar la goma con la humedad del vapor. Una arandela bien cuidada dura al menos un año.
Limpia al menos una vez al mes el orificio de la válvula de seguridad para un escape de vapor correcto.
Al cocinar legumbres, llena el recipiente solo hasta la mitad.
Nunca golpees el borde con cucharas o espátulas, ya que puede mellarse y causar fugas. Usa una cuchara de madera de mango largo para remover y evitar rayar el fondo de la olla a presión.
Antes de cerrar la olla a presión, verifica que la goma esté bien colocada en su ranura. Si no, el vapor escapará y no se alcanzará la presión; enfría, abre y ajusta.