La elaboración del vino es un proceso meticuloso que, tras la vendimia y el estrujado, avanza hacia el prensado. Esta etapa esencial separa el mosto yema del hollejo, maximizando la extracción de jugo de calidad. Históricamente manual para producciones pequeñas y reciente vendimia, hoy se emplean prensas neumáticas herméticas con presión controlada y suave, preservando las cualidades de la uva. Aplicable tanto a vinos blancos como tintos, en expertos como nosotros en UnComo.com te detallamos cómo se realiza el prensado en la vinificación.
Diferencia entre estrujado y prensado
El estrujado, previo al prensado, se usa principalmente para vinos blancos, aplicando una presión muy suave para evitar extraer antocianinas del hollejo y mantener la blancura. En vinos tintos, el prensado ocurre después, sin moler completamente la uva inicialmente para preservar sus jugos durante la maceración.
Niveles de presión y categorización
Las bodegas clasifican el mosto por niveles de presión: menor presión equivale a mayor calidad. Un ciclo en prensas neumáticas dura unas 3 horas, con sistemas que reposicionan la masa de uva para optimizar la extracción.
Prensas continuas
Ideales para grandes volúmenes, las prensas continuas automatizan alimentación, prensado y descarga, acelerando la producción. Sin embargo, su acción agresiva puede dañar compuestos vegetales, alterando negativamente el perfil del vino.
Etapa final en tintos
A diferencia de los blancos, los vinos tintos se prensan tras la fermentación. Si se conservan hollejos, fermentan con ellos para extraer taninos y aromas concentrados en la piel, mediante maceración antes del descarte.