En la cocina profesional, preparamos platos deliciosos, nutritivos y atractivos a la vista. El valor nutricional y las calorías de los alimentos varían según el método de cocción. Además, facilitan la digestión: una verdura hervida es más fácil de digerir que una cruda en ensalada. Como expertos, recomendamos usar pocas grasas añadidas y mínima sal para maximizar la salud.
Pasos y métodos recomendados:
La comida hervida conserva muchos nutrientes. Aprovecha el agua de cocción para caldos, consomés o purés, ya que vitaminas y minerales se disuelven en ella. Usa poca agua y cocina "al dente" para minimizar pérdidas.
Cocinar al vapor es ideal para preservar al máximo los nutrientes, sin agua ni grasas añadidas, por lo que es bajo en calorías. Perfecto para verduras, pastas, arroz o pescado.
Para cocciones rápidas, usa la olla a presión: las altas temperaturas retienen vitaminas y minerales. Excelente para carnes guisadas.
Para freír, usa mucho aceite bien caliente, preferiblemente de oliva por su resistencia al calor. Escurre los alimentos en papel absorbente para reducir grasas.
Cocinar a la brasa o plancha es muy saludable con mínimo aceite. Ideal para carnes, pescados y verduras; evita quemar para prevenir compuestos nocivos.
Guisados y estofados potencian carnes y pescados con verduras, usando poco aceite para mantener el equilibrio calórico.