El tofu, una cuajada de soja rica en proteínas vegetales, es ideal para dietas sin carne gracias a sus beneficios nutricionales. Sin embargo, como cualquier alimento perecedero, puede deteriorarse. En esta guía práctica, basada en principios de seguridad alimentaria, te explicamos cómo saber si el tofu está malo para evitar riesgos.
Pasos a seguir:
1Observa el aspecto visual: el primer signo de que el tofu está en mal estado es un color amarillento, marrón o la presencia de moho. Si notas estos cambios, deséchalo inmediatamente para prevenir problemas de salud.
2Revisa el aroma: el tofu fresco es inodoro. Si desprende un olor agrio o a podrido, similar a otros alimentos estropeados, es señal clara de deterioro. No lo consumas.
3Consulta la fecha de caducidad y las instrucciones del envase: los fabricantes indican el tiempo de conservación en refrigeración una vez abierto. Sigue estas pautas y, ante cualquier duda, elimínalo para mayor seguridad.
4Para mantener el tofu en buen estado, guárdalo en su líquido original dentro de un recipiente hermético en el frigorífico. Esta práctica, recomendada por expertos en manipulación de alimentos, prolonga su frescura.