Las papas fritas clásicas son irresistibles, pero a veces apetece una opción similar pero más saludable. Las panelle, un clásico de la comida callejera siciliana, son frituras de garbanzos con una textura aireada y crujiente, sin la pesadez de las tradicionales. Ofrecen un sabor sutil y fresco a legumbre, manteniendo ese consuelo cálido que tanto nos gusta.
Preparar panelle es sencillo y gratificante. Estas 'papas' planas en forma de luna son perfectas como aperitivo, entrante o guarnición. En Sicilia, se sirven incluso en bocadillos suaves.
Como muchas recetas mediterráneas, su magia está en la simplicidad. Solo necesitas harina de garbanzos (el ingrediente principal), sal, pimienta, perejil opcional y aceite para freír. Una buena sal de remate eleva el plato.
Antes de empezar, ten en cuenta que requiere batir enérgicamente. En Sicilia, los vendedores ambulantes las fríen en triciclos; ¡no puede ser tan difícil!
Para 4 personas como aperitivo: usa 170 g (6 oz) de harina de garbanzos por 600 ml (3,5 partes) de agua fría. Pesa para precisión.
Transfiere el agua a una olla a fuego medio-alto, añade la harina de garbanzos y bate sin parar. La mezcla se volverá opaca y lechosa, como mostaza suave. Rompe cualquier grumo en el fondo. Cocina 10 minutos a fuego lento, sazonando con sal, pimienta y perejil. Debe quedar espesa como masa de bizcocho.
Unta un vaso alto y ancho con aceite de oliva, vierte la mezcla y rellena sin burbujas de aire. Deja cuajar 20 minutos en la nevera, como polenta. Desmolda el cilindro firme.
¡A freír! Corta en rodajas de 1 cm (½ pulgada); opcional, en medias lunas. Calienta aceite abundante a medio-alto, fríe 4-5 min por lado hasta doradas y tostadas. Escurre y sazona con sal.
Degusta calientes: su textura etérea y sabor vegetal superan a las papas fritas. ¡Prueba esta delicia siciliana auténtica!