Los cócteles que combinan alcohol y cafeína no son novedad: ron con cola, vodka con Red Bull o café irlandés han sido clásicos en los bares durante años. Sin embargo, el martini espresso destaca por su atractivo único: se prepara con espresso, licor de café, vodka y a veces un toque de jarabe simple. Es un postre decadente, un estimulante postprandial y un cóctel sofisticado en uno, lo que lo hace irresistible. Creado en los años 80 por el barman londinense Dick Bradsell, ha resurgido con fuerza y aparece en casi todos los menús actuales. Su textura aterciopelada puede hacerte creer que no estás consumiendo alcohol (un peligro sutil).
Pero, ¿qué ocurre realmente en tu cuerpo al mezclar cafeína y alcohol? ¿Es seguro disfrutar de esta bebida u otras similares, o es mejor evitarlas? Para responder, consultamos a Seema Bonney, MD, médica especializada en medicina funcional y fundadora del Centro de Antienvejecimiento y Longevidad de Filadelfia, quien desglosa sus efectos en la salud.
¿Qué sucede en tu cuerpo al mezclar alcohol con cafeína?
La cafeína enmascara la embriaguez, pero no te sobria.
La cafeína del martini espresso es clave, según el Dr. Bonney. Al ingerirla, bloquea la somnolencia al suprimir la adenosina, un químico que regula el sueño y se acumula durante el día. El alcohol, en cambio, promueve su acumulación, induciendo somnolencia. Juntos, la cafeína oculta los efectos sedantes del alcohol, haciendo que te sientas más alerta y dispuesto a beber más, lo que aumenta el deterioro y los riesgos.
Importante: la cafeína no acelera el metabolismo del alcohol en el hígado ni reduce su concentración en sangre. No contrarresta la embriaguez; solo el tiempo lo hace (contrario al mito del café para "desembriagar").
Un doble impacto deshidratante.
El alcohol es diurético, eliminando agua del cuerpo y causando resacas por deshidratación. La cafeína, también diurética leve, agrava esto. Para contrarrestarlo, hidrátate bien: bebe la mitad de tu peso en onzas de agua al día, un vaso entre cócteles, otro antes de dormir y al despertar, recomienda el Dr. Bonney.
Peligro para el corazón con el exceso.
La mezcla puede afectar el corazón. El alcohol en exceso ya daña su salud; con cafeína, el riesgo crece si se consume regularmente. Ambos estimulan la fibrilación auricular (latidos irregulares) y alteran el sueño, generando más problemas, advierte el Dr. Bonney.
En resumen
Disfruta con moderación. Un martini espresso ocasional no daña, pero evita el hábito de mezclar alcohol y cafeína, aconseja el Dr. Bonney.
Si buscas energía en salidas nocturnas, elige bebidas con menos cafeína: una taza de café tiene 95-165 mg, una energizante 40-350 mg (más azúcares estimulantes). Los efectos varían por salud personal, frecuencia y más; no hay regla universal.