El dolor de espalda es un síntoma frecuente durante el embarazo, que suele intensificarse en el tercer trimestre debido al aumento de peso y la tensión en la columna. Afortunadamente, existen remedios sencillos y seguros para aliviarlo. Consulte siempre a su médico ante cualquier duda.
Causas principales
Según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), estos factores del embarazo agravan el dolor de espalda en el tercer trimestre:
- Tensión en la columna y músculos dorsales, provocada por:
- Cambios posturales para equilibrar el peso del útero y bebé en crecimiento.
- Aumento de peso que sobrecarga la columna vertebral.
- Reblandecimiento de ligamentos y articulaciones: La hormona relaxina afloja los ligamentos pélvicos y lumbares para preparar el parto, contribuyendo al dolor lumbar y pélvico.
- Músculos abdominales debilitados: El útero agrandado estira estos músculos, reduciendo el soporte para la espalda.
Otras causas posibles
El dolor también puede deberse a:
- Problemas preexistentes: Como artritis o hernia discal, que empeoran con el embarazo.
- Infecciones urinarias (ITU): Comunes en el embarazo; si afectan los riñones, causan dolor medio-dorsal con fiebre y ardor al orinar. Pueden provocar parto prematuro.
- Dolor de parto: Se distingue por ser intermitente, intenso, con calambres abdominales, sangrado o rotura de fuente.
Factores agravantes
Otros elementos que incrementan el malestar incluyen:
- Tensión muscular por fatiga o estrés.
- Posturas prolongadas de pie o sentado.
- Actividades extenuantes.
- Estilo de vida sedentario.
- Levantar pesos incorrectamente.
- Calzado inadecuado.
Áreas afectadas
El dolor suele localizarse en la zona lumbar y sacra, aunque puede extenderse a cuello y espalda superior, variando de leve a intenso.
Dolor lumbar y sacro
Según Current Reviews in Musculoskeletal Medicine, el 50-80% de embarazadas sufren dolor lumbar, especialmente del 5º al 7º mes (Spine). El cambio postural presiona la columna, pudiendo irradiar a glúteos o piernas (ciática). La relaxina afloja articulaciones sacroilíacas, causando dolor pélvico (Universidad de Western Sydney).
Dolor coccígeo
La coccigodinia surge por relaxación ligamentosa, empeorando al sentarse, caminar o con la descenso fetal.
Dolor cervical y dorsal superior
Menos común, se debe a postura alterada, estrés, senos pesados o descanso insuficiente. Busque atención médica si es intenso.
Remedios efectivos
La Clínica Mayo recomienda combinar estos enfoques:
- Mejorar la postura: Reduce presión en la columna.
- Compresas frías/calor: Frío inicial (2-3 días), luego calor. Evite abdomen.
- Soporte lumbar: Duerma de lado con almohadas entre rodillas; use almohada de embarazo y sillas ergonómicas.
- Fajas de soporte: Alivian tensión abdominal y dorsal; incluya buen sostén.
- Masajes: Relajan músculos; profesionales o por pareja.
- Ejercicio: Yoga, natación o estiramientos (consulte médico).
- Calzado adecuado: Bajo tacón con arco soporte; evite altos o planos.
- Terapias alternativas: Quiropráctica o acupuntura (con aprobación médica).
Otras opciones:
- Descanso: Elevando pies.
- Analgésicos: Como paracetamol (consulte médico).
- Relajación: Meditación para tensión.
- Fisioterapia: Si persiste.
Evite pesos pesados y malas posturas.
Cuándo consultar al médico
Acuda si hay signos de parto, sangrado, ITU, dolor persistente >2 semanas, entumecimiento o preocupación.
No sufra en silencio
El dolor de espalda es habitual en el tercer trimestre, pero controlable con estos remedios. Consulte a su profesional para un embarazo más cómodo.