El embarazo conlleva una amplia gama de emociones, no siempre positivas. Al igual que es mejor no comentar sobre el cuerpo o el embarazo de alguien sin que te lo pidan, evita felicitar a menos que sepas que la persona está feliz por ello.
"Para muchas personas, la paternidad no es un camino lineal ni un cuento de hadas donde una concepción, embarazo y parto sin complicaciones resultan en un bebé sano. Este trayecto suele ser desafiante, con emociones complejas como esperanza, miedo, dolor, ira, vergüenza y alegría", explica Keisha Wells, LPC, especialista en salud mental perinatal en Columbus, Georgia, y autora de De tres latidos a uno: un compañero gentil que ofrece esperanza en el duelo por el embarazo y la pérdida de bebés. Estas emociones intensas pueden surgir de complicaciones como infertilidad, pérdidas gestacionales, trauma en el parto o trastornos perinatales de ánimo y ansiedad.
A menos que estés seguro —por su anuncio en redes, lenguaje corporal o entusiasmo evidente— de que la persona está emocionada, una felicitación puede causar más daño que bien. Esa suposición de felicidad puede hacer que se sienta aislada, culpable o avergonzada por no experimentar solo alegría.
"La idea de que todo embarazo es fácil y feliz no es realista. Es crucial considerar y respetar el historial reproductivo de cada persona", añade Wells.
Dicho esto, felicitar no te hace mala persona; surge de un buen intento de positividad. Muchas veces, simplemente no conocemos su situación. Pero si parece infeliz, evita frases como 'Cada bebé es una bendición', que pueden invalidar sus sentimientos ante un gran cambio vital.
Opta por la precaución y espera su señal, sugiere Wells. Aquí van alternativas sensibles:
Reconocer el cambio
Todo embarazo implica transformaciones irreversibles: financieras, de vivienda o familiares. Reconócelo sin asumir emoción; su respuesta te guiará.
Qué decir: ¡Guau! Qué gran cambio de vida.
Prestar un oído atento
Incluso las embarazadas más felices tienen días difíciles. Evita recordatorios de 'bendiciones'; ofrece escucha activa.
Qué decir: Sé que el embarazo puede ser impredecible y abrumador. Estoy aquí para escucharte.
Ofrecer recursos
El embarazo genera dudas; no des consejos no solicitados. Indica dónde buscar ayuda y deja que pidan más.
Qué decir: ¡Guau! Avísame si necesitas orientación o recursos. Conozco excelentes libros, sitios web y grupos de apoyo.
Enviar buenos deseos
Sin 'felicidades', puedes desear lo mejor y mostrar apoyo incondicional.
Qué decir: "Buena suerte. Estoy aquí para apoyarte. Espero que todo salga bien".
Preguntar cómo se sienten
Observa el contexto, pero pregunta directamente para entender su realidad.
Qué decir: ¡Es una gran noticia! ¿Cómo te sientes?
Conclusión
Todo embarazo, planeado o no, es un proceso complejo. No proyectes tus emociones; ofrece apoyo genuino a quien lo necesita.