La kombucha es un antiguo remedio chino que se consume como té fermentado para promover el bienestar general y la longevidad. Ha ganado gran popularidad en Occidente, pero no es tan inofensiva como muchos creen. Según expertos, presenta riesgos que todo consumidor debe conocer.
Precauciones esenciales con el té de kombucha
Los peligros de la kombucha incluyen desde reacciones alérgicas hasta contaminaciones graves. Al prepararse frecuentemente en casa, los riesgos se multiplican, especialmente por variables en el proceso de fermentación.
De acuerdo con la Sociedad Estadounidense del Cáncer, la kombucha se obtiene fermentando té negro endulzado con un cultivo simbiótico de bacterias y levaduras (SCOBY), que no es un hongo real. Este proceso puede generar cepas peligrosas.
- Se pueden desarrollar moho, bacterias o hongos patógenos que causan infecciones graves. WebMD reporta que 20 personas en Irán sufrieron infecciones por ántrax tras consumirla, siendo especialmente riesgosa para inmunodeprimidos o personas con VIH.
- El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) documentó casos graves en 1995, incluyendo una muerte, en consumidores habituales de kombucha.
- La sobreproducción de levadura, por temperaturas altas, desequilibrios en el cultivo o inactividad prolongada, puede provocar infecciones fúngicas, según WebMD.
- El Dr. Andrew Weil advierte sobre acidosis láctica, insuficiencia renal y hepática grave. Otras reacciones incluyen:
- ictericia
- dolor de cabeza y cuello
- náuseas
- vómitos
- dolor abdominal
- Su alta acidez puede empeorar úlceras, reflujo o sensibilidad a ácidos, pese a que algunos reportan beneficios de sus probióticos.
Riesgos en el equipo de elaboración de kombucha
La preparación casera amplifica los peligros si el equipo no se esteriliza correctamente. Aunque el SCOBY es seguro en condiciones ideales, contaminantes externos como bacterias o hongos pueden proliferar fácilmente.
Estos patógenos acechan en frascos, embudos o cucharas. El Dr. Weil destaca el hongo Aspergillus, que causa infecciones pulmonares graves en inmunodeprimidos.
Además, recipientes de aluminio o cerámica con plomo liberan toxinas durante la fermentación. Un estudio en PubMed describe dos casos de envenenamiento por plomo en una pareja tras seis meses consumiendo kombucha preparada en cerámica.
Las consecuencias varían de leves a fatales, subrayando la importancia de la higiene estricta.
Cómo evitar los problemas de la kombucha
A pesar de los riesgos, muchos valoran sus beneficios desintoxicantes, energizantes, antioxidantes e inmunoestimulantes, respaldados por estudios. Para minimizar peligros:
- Consulte a su médico, especialmente si toma medicamentos o tiene condiciones preexistentes.
- Opte por kombucha comercial embotellada de marcas confiables.
- Si la prepara en casa, esterilice todo equipo y superficies; manténgalos secos.
- Siga al pie de la letra las instrucciones, controlando temperaturas de fermentación y almacenamiento.
- Limite el consumo a 240 ml (8 onzas) al día.
Si nota síntomas adversos, suspenda el consumo y acuda al médico inmediatamente.