"Sentimos que estábamos viendo a tantos niños con envenenamientos relacionados con medicamentos recetados", explica el Dr. Burghardt, médico de urgencias en el Boston Children's Hospital. Estudios previos habían registrado un incremento del 36% entre 2001 y 2008 en hospitalizaciones de niños por ingestión accidental de fármacos prescritos para adultos.
El equipo analizó datos del Sistema Nacional de Datos sobre Intoxicaciones y los comparó con prescripciones para adultos de las Encuestas Nacionales de Atención Médica Ambulatoria, de 2000 a 2009.
"El aumento en las tasas de prescripción de medicamentos para adultos está estrechamente ligado al incremento de exposiciones y envenenamientos en niños, actuando como causa directa", concluyen en un informe publicado en la revista Pediatrics.
Durante ese período, 38.485 niños ingirieron medicamentos antidiabéticos reductores de glucosa; 39.693 tomaron hipocolesterolemiantes; 49.075 consumieron bloqueadores beta para la presión arterial, que reducen la frecuencia cardíaca; y 62.416 ingirieron analgésicos opioides. Los niños de 5 años o menos fueron los más afectados, aunque 2.330 adolescentes recibieron tratamiento por intoxicación con opioides, probablemente intencional, según el Dr. Burghardt.
El estudio se centró en estas cuatro clases de fármacos, las más frecuentemente implicadas en estos incidentes.