Según Yoga Point, la postura del león estira eficazmente los músculos faciales, oculares y de la lengua, al tiempo que incrementa el flujo sanguíneo a estas zonas. Los principiantes pueden iniciarse sentados sobre un bloque de yoga, progresando gradualmente hacia la versión tradicional para una práctica segura y efectiva.
Cómo Realizar la Postura
- Arrodíllate en el suelo con las espinillas apoyadas y los dorsos de los pies hacia afuera.
- Cruza el pie derecho sobre el izquierdo, colocando la parte superior del pie derecho en el hueco entre el talón y la pantorrilla de la pierna izquierda.
- Apoya las palmas de las manos en las rodillas y separa los dedos como las garras de un león.
- Inhala profundamente, abre ampliamente la boca y extiende la lengua hacia la barbilla.
- Abre los ojos al máximo, dirige la mirada al punto entre las cejas o a la punta de la nariz, y exhala con un sonido "haaa" potente.
- Repite el rugido dos o tres veces.
- Cambia el cruce de piernas e repite los pasos del 2 al 6.
Modificaciones para Mayor Comodidad
Si sientes dolor en las rodillas o la espalda, realiza la postura sobre una manta para amortiguar las rodillas, como recomienda Yoga Basics, ideal para problemas articulares.
Para yoguis con flexibilidad limitada en la espalda, siéntate en un bloque de yoga entre los pies, según indica Shaw.
Beneficios y Consejos para Maximizar la Postura del León
Esta asana es ideal para principiantes y ofrece múltiples ventajas, como mejorar la digestión y aliviar problemas estomacales. Practícala regularmente para potenciar su impacto en tu bienestar general.