Como cocinero con años de experiencia en platos tradicionales, sé que las judías secas destacan por su capacidad para convertirse en una fécula harinosa y fina, perfecta para purés cremosos y deliciosos. Son un alimento ideal para conservar a largo plazo: guárdalas en un lugar seco, lejos de la luz solar y la humedad, preferiblemente en un tarro de cristal hermético.
Pasos a seguir:
- Pon las judías a cocer directamente en agua fría y deja hervir hasta que esponjen.
- Descarta el agua y reemplázala por agua fría nueva.
- Cuando rompa a hervir de nuevo, aliña y adereza según la receta, reanuda la cocción y baja la intensidad del fuego.
- Deja cocer suavemente, pero a fuego sostenido.