El estofado de verduras destaca por sus innumerables beneficios para la salud. Puedes incluir una amplia variedad de hortalizas como calabacín, tomate, berenjena y otras, todas con muy pocas calorías gracias a su contenido de agua superior al 90%. Están disponibles todo el año en el mercado, ya sea en conserva, frescas, precocinadas o congeladas, lo que las hace muy prácticas. Sin embargo, prioriza siempre las verduras frescas cuando sea posible.
Necesitarás:Retira las hojas exteriores de las alcachofas, córtalas en cuatro partes y frótalas con limón para evitar que se oxiden. Cuécelas 15 minutos en agua hirviendo con sal y una cucharada de harina disuelta. Retíralas del fuego y resérvalas en el agua de cocción.
2Pela las judías verdes y las zanahorias, y córtalas en juliana. Cuécelas por separado en agua hirviendo con sal durante 10 minutos. Refréscalas, escúrrelas y cuece también los guisantes otros 10 minutos.
3Calienta 3 cucharadas de aceite en una sartén y saltea las verduras por separado. Transfiérelas a una cazuela.
4Pela y pica la cebolla y el ajo, y sofríelos con el aceite restante. Vierte el caldo, sazona con sal y pimienta, y cocina a fuego suave hasta que la salsa se reduzca.
5Vierte la salsa sobre las verduras. Tapa la cazuela y deja hervir unos minutos. Espolvorea con perejil picado.