Las espinacas son una hortaliza excepcional, rica en hierro y nutrientes esenciales para una dieta equilibrada. Esta planta anual se cultiva por sus hojas grandes, de un verde intenso, y se consume fresca, cocida o frita durante todo el año. Como expertos en conservación de alimentos, te compartimos este método probado para mantener las espinacas frescas mucho más tiempo en tu nevera.
Necesitarás:Corta las hojas de las espinacas justo en la base del tallo. Este paso clave prolonga su frescura. Si hay hojas inferiores dañadas, elimínalas también.
2Limpia las hojas bajo el grifo y déjalas en remojo en el fregadero durante unos minutos. Escúrrelas y sécalas bien sobre un papel absorbente o paño de cocina.
3Envuelve las espinacas en papel absorbente o un paño limpio, exprimiendo suavemente para eliminar el exceso de aire. Colócalas en una caja de plástico hermética para evitar el contacto con el oxígeno.
4¡Listo! Para usarlas, abre el recipiente, toma las hojas necesarias y cierra de nuevo. Guárdalo siempre en la nevera.
5Con este método, puedes conservar las espinacas hasta 10 o 12 días manteniendo sus propiedades nutricionales intactas.