Es común comprar más fruta de la que consumimos, y que madure en exceso hasta estropearse. La clave ideal es adquirir solo lo necesario en su punto óptimo de maduración, pero si ya es tarde, hay excelentes alternativas para frutas muy maduras. Como expertos en cocina sostenible con años de experiencia en reducción de desperdicios alimentarios, te mostramos opciones probadas para aprovechar la fruta madura sin tirarla.
Pasos a seguir:
Una opción estrella son los batidos, que ganan sabor con fruta madura. Combínalas como prefieras: fresas con plátano, manzana y kiwi, melón, sandía, albaricoque, o kiwi, manzana y piña. Son más cremosos y nutritivos que con fruta verde.
Prepara mermelada o confitura casera, envasada al vacío en botes de cristal para conservarla meses. Úsala en desayunos, meriendas o platos. Consulta cómo hacer mermelada de naranja o confitura.
Elabora tartas o bizcochos de fruta, delicias familiares como tarta de manzana o bizcocho de frutos rojos (arándanos, frambuesas, fresas). Ajusta según lo que tengas a punto.
Haz una macedonia de frutas con todo lo disponible: colorida y atractiva, ideal para que los niños coman fruta. Mira este vídeo con los pasos.
Congela la fruta si no la consumirás pronto. Elige frutas de temporada frescas (ni muy verdes ni excesivamente maduras para evitar alterar texturas en compotas o almíbares). Congela enteras, en trozos, puré o en almíbar. Más detalles en: Cómo congelar frutas I y Cómo congelar frutas II.
Guarda en conserva, similar a mermeladas: cerezas en conserva, ciruelas en conserva o albaricoques al natural.