Elegir carne fresca en la carnicería es clave para garantizar platos sabrosos y seguros. Como especialistas en alimentación con años de experiencia, te revelamos las señales expertas para seleccionar los mejores cortes de res, pollo, cerdo y más. Sigue estos pasos probados.
Pasos a seguir:
Carne de res. Opta por un color rojo intenso, consistencia pegajosa, seca, brillante y grasa cremosa blanca. Evita rosada con poca grasa (poco ablandada y sosa), amarilla o gris.
Cordero: Rojo claro, húmedo, con grasa cremosa, delgada y firme. Carne flexible, sin olor desagradable, amarillento o manchas grises.
Pollo y pavo: Pechugas firmes, carne blanca sin sangre, húmeda. Piel tersa, patas flexibles.
Conejo: Bien cubierto de carne, lomo redondo, carne seca y brillante, capa fina de grasa en riñones.
Carne de cerdo: Fino veteado, suave al tacto, rosado pálido (no marrón). Grasa cremosa y firme, no amarillenta o grisácea. Evita piel gruesa con pelos.
Pato: Carne más oscura y grasosa que el pollo, piel pálida cremosa, pechuga larga y gruesa. Grasa en patas flexibles (no rígidas).