Cuando Beyond Meat e Impossible Burger lanzaron sus productos a base de plantas, se agotaron rápidamente en los supermercados: la gente enloqueció por ellos. Por fin, una alternativa vegetal que ofrecía la misma satisfacción, proteína y textura jugosa que una hamburguesa tradicional. Estas innovaciones revolucionaron la dieta de vegetarianos, veganos y quienes buscan reducir la carne roja, imitando fielmente apariencia, textura y sabor.
Como muchos, mi esposo y yo nos sumamos de inmediato. Reemplazamos nuestras hamburguesas de carne roja y pollo por las de Impossible. Invitamos a amigos y familia a probarlas en parrilladas, con la esperanza de convencerlos con un solo bocado. Sin embargo, meses después, revisé el paquete y me sorprendió la larga lista de ingredientes procesados. ¿Era una hamburguesa clásica de carne roja más saludable que este producto ultra-procesado?
Consulté a Rebecca Ditkoff, dietista registrada en Nueva York y fundadora de Nutrition by RD, para aclarar dudas. "Muchos productos 'a base de plantas' o 'veganos' generan un 'halo de salud' engañoso", explica Ditkoff. "No siempre son más saludables. Analiza la lista de ingredientes y la información nutricional completa".
En resumen, Ditkoff prioriza alimentos integrales como frijoles, granos enteros, frutas y verduras, sobre sustitutos procesados como hamburguesas veganas.
Una hamburguesa clásica suele contener solo carne de res y especias, pero la carne roja debe consumirse con moderación. El Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer recomienda no más de tres porciones semanales, equivalentes a 12-18 onzas (350-500 g).
¿Cuál es mejor? "Todas las hamburguesas pueden encajar en una dieta equilibrada, pero como indulgencias, no como opciones saludables", afirma Ditkoff.
Además, considera los acompañamientos: "Salsas como mayonesa o papas fritas elevan rápidamente calorías y grasas".