La postura del Arado, o Halasana, es una asana avanzada que combina inversión y flexión hacia adelante, ideal para fortalecer el cuerpo y calmar la mente. Consulta a un médico antes de practicarla si tienes problemas cervicales o de espalda.
Beneficios de la postura del Arado en yoga
Esta postura fortalece el core mediante el uso de los músculos abdominales y dorsales. Al elevar y descender, se activa el centro del cuerpo. Otros beneficios probados incluyen:
- Estiramiento profundo de la columna vertebral, hombros y cuello
- Alivio de dolores de espalda, cefaleas y sinusitis
- Estimulación de la glándula tiroides
- Reducción del estrés y calma mental
- Mejora de la circulación gracias a la inversión
Cómo entrar en la postura
Instrucciones paso a paso para la postura del Arado
- Acuéstate boca arriba con los brazos extendidos a los lados.
- Inhala y, al exhalar, eleva ambos pies y piernas del suelo.
- Usa la fuerza del core para levantar piernas, caderas y parte baja de la espalda.
- Lleva los pies por encima de la cabeza hasta que los dedos toquen el suelo.
De principiante a intermedio
Practica con precaución si eres principiante o tienes afecciones en espalda, cuello o hombros. Escucha a tu cuerpo y evita forzar.
- Acuéstate boca arriba y eleva los pies a 90 grados. Si es intenso, hazlo con una pierna a la vez.
- Acerca las piernas al torso y mantén la postura respirando naturalmente para ganar fuerza.
- Coloca una silla al cabezal de la esterilla.
- Acuéstate con la cabeza cerca de la silla y eleva los pies para tocarla con los dedos.
- Avanza sujetando las patas de la silla para elevar los pies sobre la cabeza, fortaleciendo el abdomen.
Nivel avanzado
- Acuéstate boca arriba con las manos a los lados.
- Eleva los pies sobre la cabeza usando solo los abdominales.
- Apoya las manos en la zona lumbar si lo necesitas; de lo contrario, déjalas en el suelo.
- Distribuye el peso en los omóplatos, protegiendo el cuello, y mantén los pies elevados.
- Si estás fuerte y sin presión en cuello o espalda, acerca los dedos de los pies a la esterilla sobre la cabeza.
- Respira naturalmente y mantén hasta 1 minuto.
- Desciende las piernas lentamente.
- Realiza una contrapartura como Puente, Pez o Niño para relajar la espalda.