La postura de la Montaña, o Tadasana, es una asana esencial que promueve compostura, fuerza relajada y alineación corporal. No subestimes su aparente simplicidad: es la base de muchas rutinas de yoga y ofrece beneficios profundos sin necesidad de movimientos complejos.
Acerca de la postura de la Montaña en yoga
La palabra sánscrita tada significa "montaña", lo que refleja su estabilidad inquebrantable. Tadasana es ideal como postura de centrado o descanso entre asanas más exigentes. Los practicantes de yoga regresan frecuentemente a ella para recuperar el ritmo respiratorio y realinear el cuerpo.
El principal beneficio es una postura mejorada, pero también proporciona:
- Alivio de la ciática
- Fortalecimiento de la parte inferior del cuerpo
- Abdomen más tonificado
Cómo entrar en la Postura de la Montaña
Para practicar Tadasana correctamente, sigue estos pasos:
- Estira los dedos de los pies y gira los tobillos para activarlos.
- Párate erguido, distribuyendo el peso equitativamente en las cuatro esquinas de los pies.
- Imagina una cuerda tirando de la coronilla hacia arriba; baja los omóplatos hacia la espalda.
- Contrae los muslos sin bloquear las rodillas.
- Suaviza la mirada y relaja el rostro, liberando toda tensión.
- Deja caer los brazos relajados a los costados.
- Mantén el pecho abierto sin proyectar las costillas; permite que la respiración fluya desde el abdomen bajo, inhalando y exhalando por la nariz.
Para instrucciones detalladas sobre la postura de la Montaña, consulta Yoga Journal.
Nivel principiante
Practica contra una pared para perfeccionar la alineación: apoya los talones y omóplatos, pero no la cabeza, preservando la curva natural de la columna. Separa los pies unos centímetros para mayor estabilidad. Con el tiempo, aléjate progresivamente de la pared.
Nivel intermedio
Transita a variantes desafiantes, como la Postura del Árbol o ciérrate los ojos para intensificar el equilibrio.