Todo alimento tiene una fecha de caducidad, desde yogures y verduras hasta productos horneados. Sin embargo, algunos básicos de despensa y nevera son más propensos al moho, generando dudas sobre el desperdicio de comida.
¿Es seguro comer alimentos con moho? ¿Cuáles son aceptables y cuáles no? ¿Cómo proteger la salud? Consultamos a nutricionistas y médicos como Serena Poon y la Dra. Seema Sarin para ofrecerte esta guía esencial sobre manejo y prevención del moho en alimentos.
¿Qué son los alimentos con moho?
El moho surge cuando hongos tienen tiempo para crecer en la comida. Aunque no es apetecible, es un proceso natural que recicla alimentos, convirtiéndolos en abono, explica la chef y nutricionista Serena Poon. Las esporas están en todas partes y aceleran la descomposición en ambientes húmedos, como frutas y pan en climas cálidos.
Aparece en cualquier etapa: cosecha, almacenamiento o despensa.
¿Cómo detectar moho en la comida?
Inspecciona cambios visuales: ablandamiento, oscurecimiento o texturas esponjosas, borrosas o polvorientas, indica la Dra. Seema Sarin, directora de medicina del estilo de vida en EHE Health. Un sabor alterado al morder también es señal.
Revisa el empaque: grietas, humedad o manchas sugieren moho.
¿Cuándo es seguro comer alimentos con moho?
El moho se propaga por esporas invisibles que penetran profundamente. En alimentos blandos (pan, frutas, quesos cremosos), no cortes solo la parte visible: tíralos. Excepción: mohos en quesos como Gorgonzola, Roquefort o Brie, seguros para consumir.
En duros (queso duro, verduras firmes), corta al menos 2,5 cm alrededor del moho, lava el cuchillo y consume el resto, aconseja Poon. Limpia la nevera para evitar propagación por aire. Si dudas, deséchalo: puede producir micotoxinas, alergias o problemas respiratorios. No huelas áreas mohosas.
¿Cómo prevenir el moho en alimentos?
Evita desperdicio comprando solo lo necesario para la semana. Crea un "estante come primero" en la nevera como recordatorio visual, sugiere Poon. En climas húmedos, ajusta compras de pan y horneados.
Usa envases herméticos para sobras, mermeladas, yogures y quesos. Guarda pan en caja o congelador. Frutas necesitan aire, pero consúmelas rápido.