Según un nuevo estudio de la Universidad de Dartmouth, los niños preescolares expuestos a anuncios de comida rápida dirigidos a ellos en televisión tienen un 30% más de probabilidades de consumirla. Aunque no es una sorpresa, esta evidencia refuerza la necesidad de supervisar el contenido televisivo de nuestros hijos.
Aunque las papas fritas de McDonald's puedan ser tentadoras, el consumo frecuente de comida rápida en niños se asocia con mayor ingesta de calorías, grasas y azúcares, elevando el riesgo de obesidad y otros problemas de salud.
En resumen, no es saludable para ellos.
Para evaluar el impacto de la publicidad televisiva, los investigadores encuestaron a casi 550 padres de niños preescolares sobre hábitos de visualización y consumo de comida rápida en un período específico. Compararon las respuestas con comerciales de McDonald's, Subway y Wendy's emitidos en canales infantiles durante ese tiempo.
Los resultados: La exposición moderada o alta a estos anuncios incrementó el consumo de comida rápida en un 30%. El 43% de los preescolares comió en estos restaurantes, y el 41% estuvo expuesto a sus anuncios. Esta relación se mantuvo independientemente de las horas totales de TV, hábitos parentales o nivel socioeconómico.
McDonald's dominó: representó el 75% de los anuncios y el 79% del consumo infantil.
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Los expertos destacan que los niños menores de 6 años no distinguen entre anuncios y programas, volviéndolos vulnerables a mensajes persuasivos. Esperan que este estudio impulse políticas para restringir la publicidad de comida rápida a niños. Mientras tanto, los padres pueden optar por servicios de streaming sin anuncios como Kidoodle y Hopster.
Hollee Actman Becker es escritora freelance, bloguera y madre de dos hijos especializada en crianza y cultura pop. Visita su sitio web holleeactmanbecker.com y síguela en Instagram y Twitter.