EsHowto >> Salud >> Manejo del estrés

Descubre tu estilo de ira: la clave para controlarlo de manera efectiva

Aprender a controlar la ira es un proceso de por vida, pero merece la pena. Gestionarla de forma productiva e inteligente emocionalmente mejora tu estado de ánimo, tus relaciones interpersonales y tu autoestima. Una vez que reconoces que sientes ira (todos la experimentamos), identificar tu estilo de ira es el mejor punto de partida.

Una irritación ocasional no es problema, pero los expertos advierten de que la ira constante daña relaciones, autoestima y salud, contribuyendo a hipertensión o enfermedades cardíacas. La ira suele ser la punta del iceberg, impulsada por emociones subyacentes como miedo, resentimiento o inseguridad, según Carlos R. Todd, consejero licenciado y facilitador certificado en control de ira en Charlotte, Carolina del Norte.

Tu estilo de ira define cómo la expresas. Conocerlo es esencial para elegir el método adecuado de manejo. Si las técnicas clásicas no funcionan, quizás no se ajusten a tu estilo. Aquí te ayudamos a identificar el tuyo y a abordar esos sentimientos negativos de forma eficaz.

Descubre tu estilo de ira: la clave para controlarlo de manera efectiva

Estilo de ira: Explosivo

Cómo se ve: "¡Si dejas tu chaqueta en el suelo una vez más, te dejo!" Puede costarte mucho llegar al límite, pero cuando explotas, todos buscan refugio.

Por qué lo haces: Si no te enseñaron a manejar la irritación, la acumulas hasta que estalla. Algunos se enganchan a la adrenalina de la explosión, que les da resultados a corto plazo.

El daño: Es imposible sentir empatía en plena ira, lo que lleva a decir o hacer cosas de las que te arrepientes.

Cómo controlar tu ira explosiva

Estilo de ira: Autoabuso

Cómo se ve: "Es mi culpa que no me ayudes. Soy una esposa terrible." Siempre encuentras forma de culparte.

Por qué lo haces: Tu autoestima ha sufrido y es más seguro dirigir la ira hacia ti que hacia otros.

El daño: Internalizar la ira genera decepción crónica e incluso depresión.

Cómo controlar la ira autodirigida

Estilo de ira: Evitación

Cómo se ve: "Estoy bien. Todo está bien." Aunque ardas por dentro, mantienes una fachada feliz y evitas mostrar irritación. No es pasivo-agresivo, sino ira reprimida.

Por qué lo haces: "A las mujeres especialmente se les enseña a ser amables siempre. Enfurecerse pone en riesgo reputación, matrimonio o trabajo", dice Potter-Efron. Si creciste en un hogar volátil, crees que la ira no se controla con calma.

El daño: La ira señala problemas para resolverlos. Ignorarla fomenta conductas autodestructivas (comidas compulsivas, compras) y permite abusos ajenos sin dar chance de disculpa.

Cómo controlar la ira por evitación

Estilo de ira: Sarcasmo

Cómo se ve: "Está bien que llegues tarde. Tuve tiempo de leer el menú 40 veces." Atacas indirectamente con una sonrisa.

Por qué lo haces: Te criaron creyendo que las emociones negativas directas no son correctas, así que optas por lo indirecto. Si otros se molestan, es su problema: solo bromeabas.

El daño: Tus pullas ingeniosas hieren relaciones. 'Sarcasmo' deriva del griego 'sarkazein', 'desgarrar carne como perros'.

Cómo controlar tu ira sarcástica

Estilo de ira: Pasivo-agresivo

Cómo se ve: "Ups. ¿Borré todos esos viejos juegos de béisbol del DVR?" Expresas ira de forma solapada.

Por qué lo haces: Evitas confrontaciones pero no cedes fácilmente. "Se vuelven 'rabiosas furtivas' cuando creen que no pueden enfrentar a otros", dice Potter-Efron. Sucede al salir de la zona de confort.

El daño: Frustras a los demás. Todd dice: "Vives impidiendo que otros consigan lo suyo, en vez de perseguir tu felicidad". Nadie gana.

Cómo controlar tu ira pasivo-agresiva

Estilo de ira: Irritación habitual

Cómo se ve: "¡Estoy harto de que me prestes mi grapadora! ¡Consigue la tuya!" Es tu modo predeterminado, siempre listo para activarse.

Por qué lo haces: Resentimiento o frustración subyacentes se filtran. Quizás un compañero ascendió y tú no, o tu matrimonio va mal.

El daño: Todos evitan provocarte o te evitan, estancándote en un círculo vicioso sin progreso.

Cómo controlar tu ira habitual