La enfermedad celíaca puede diagnosticarse en cualquier etapa de la vida, pero sus síntomas en niños son especialmente preocupantes, ya que coinciden con un período crítico para el crecimiento y la nutrición. La malabsorción de nutrientes provoca desnutrición, pérdida de peso y retrasos en el desarrollo. Reconocer los signos iniciales es clave para revertir estos efectos devastadores de forma temprana.
Síntomas de celiaquía en bebés
La enfermedad celíaca es un trastorno autoinmune en el que el gluten desencadena un ataque a las vellosidades intestinales, reduciendo la absorción de nutrientes esenciales. Se trata de una condición crónica sin cura conocida.
Los primeros indicios suelen aparecer al introducir gluten en la dieta, como en cereales sólidos. El bebé puede mostrar un estancamiento en el crecimiento, manteniéndose en percentiles bajos de peso y talla, junto con episodios de diarrea intermitente, distensión abdominal y cólicos dolorosos.
Otros síntomas comunes
La celiaquía afecta la absorción de grasas, vitales para funciones como la coagulación sanguínea mediante la vitamina K. Las heces pueden volverse grasientas y grisáceas debido a su excreción incompleta.
La deficiencia de grasas y nutrientes genera debilidad, fatiga y anemia. El niño puede mostrarse irritable e inusualmente agotado.
Entre otros signos se incluyen erupciones cutáneas como la dermatitis herpetiforme, una afección crónica dolorosa asociada a la celiaquía que requiere tratamiento específico.
Signos de deficiencias nutricionales
Niveles bajos de proteínas en sangre
La malabsorción compromete proteínas, vitaminas y minerales. Bajos niveles proteicos llevan a retención de líquidos y edema, especialmente en piernas y pies.
Deficiencias vitamínicas
Faltas de vitamina D causan raquitismo, con piernas arqueadas y deformidades espinales. Deficiencias de B12 o hierro provocan palidez, ictericia o llagas en boca y lengua.
Tratamiento de la enfermedad celíaca
Los avances en diagnóstico permiten identificar la celiaquía mediante análisis de sangre que detectan anticuerpos específicos. Ante un resultado positivo, se instaura una dieta estricta sin gluten.
Eliminar el gluten detiene los síntomas rápidamente: las vellosidades intestinales se regeneran, mejorando la absorción. Suplementos pueden acelerarlo, bajo supervisión médica.
Como padres, eduíquense sobre la celiaquía para asegurar una vida saludable a su hijo. Consulte siempre a un especialista pediátrico.