El grano de amaranto representa una excelente opción alimentaria para pacientes con enfermedad celíaca, ayudando a resolver desafíos nutricionales. Existen diversos sustitutos de harina que permiten disfrutar de panes recién horneados y otros productos, incluso con intolerancia al gluten.
¿Qué es el Grano de Amaranto?
Aunque puede ser poco conocido, el amaranto cuenta con una historia milenaria. Lo reconocerás como planta ornamental. Se cultivó desde la época precolombina de los aztecas y en otras culturas antiguas. Aunque se denomina grano, es un pseudocereal similar al trigo.
En campos agrícolas, se confunde fácilmente con la soja en etapas iniciales. En cosecha, muestra vistosos capullos carmesí o granate. Sus semillas, como las del teff, son diminutas.
No se cultiva ampliamente en EE.UU., aunque hay producción en Illinois, Missouri y otros estados. Se vende en tiendas naturistas, supermercados selectos y en línea. Gran parte se destina a harina.
Usos del Amaranto
Usos Culturales
Ofrece usos variados. En Perú, fermentado produce "chicha" o cerveza. En México, tostado da "atole". Las semillas se revientan como palomitas, ofreciendo un snack con sabor a nuez. Mezclado con miel, forma dulces. Su color rojo sirve como colorante natural. Las hojas, similares a la espinaca, son una verdura deliciosa.
Otros Usos
Con bajo o nulo gluten, requiere mezclar con otras harinas para panes. Cocido a fuego lento, prepara cereales matutinos. Con miel e ingredientes, forma barras de granola nutritivas. La harina sirve para pastas o panes planos, sopas, estofados como espesante. Su tamaño pequeño y producción limitada lo encarecen, pero sus beneficios compensan.
Beneficios del Amaranto
Beneficios Agrícolas
Beneficia a agricultores y consumidores. Fácil cultivo anual, tolera diversos climas y suelos bien drenados. Altos rendimientos con menos fertilizantes nitrogenados que el maíz. Resistente a sequías.
Beneficios para la Salud
Su valor nutricional destaca: alto en proteínas vs. maíz, rico en calcio, vitamina B5, magnesio e hierro. Contiene lisina, esencial para síntesis proteica, ideal para vegetarianos. Más fibra que maíz o avena.
Alto en tocotrienoles (vitamina E), que ayudan a reducir colesterol. Sin gluten, apto para celíacos. Un estudio de 2000 de Donald D. Kasarda (USDA) confirma su seguridad, aunque advierte posibles alergias.
Incorporar harina de amaranto amplía opciones sin gluten con gran valor nutritivo y sabor agradable. Perfecto para celíacos que buscan granos integrales.