Existen múltiples causas de infertilidad, pero diversas posturas restaurativas de yoga pueden ayudar al cuerpo a prepararse mejor para la concepción. Estudios médicos destacan la conexión mente-cuerpo en la fertilidad, sugiriendo que el estrés reduce las probabilidades de éxito. Aunque no garantiza el embarazo, el yoga promueve relajación, reduce el estrés y restaura el equilibrio hormonal y físico. Siempre consulta a un médico antes de empezar.
Posturas de yoga para fomentar la fertilidad
Estas posturas de fertilidad estimulan la producción hormonal, mejoran la circulación en órganos reproductivos y rejuvenecen el cuerpo. Relajan y activan áreas abdominales y pélvicas de forma segura.
Parada de cabeza apoyada
Esta inversión estimula nervios craneales, alivia el corazón y activa hormonas. Realízala con precaución; evita si hay problemas cervicales.
- Entrelaza los dedos y presiona los nudillos contra la pared, con antebrazos y codos en el suelo, separados al ancho de hombros.
- Adopta perro boca abajo con antebrazos en el suelo y nudillos en la pared.
- Camina pies hacia adelante y apoya la cabeza entre antebrazos; brazos junto a orejas.
- Empuja con antebrazos para evitar presión en cuello. Si sientes tensión, fortalece brazos y hombros primero.
- Dobla rodillas y levanta pies.
- Activa el core y endereza el cuerpo.
- Extiende piernas sobre la cabeza; usa pared para apoyo.
Mantén lo que puedas. Baja gradualmente y pasa igual tiempo en postura del niño.
Postura del puente
Flexión posterior que eleva la pelvis, estimula hormonas y flujo sanguíneo pélvico.
- Tumbado boca arriba, rodillas dobladas, pies en suelo.
- Acércalos a glúteos; pies y rodillas a anchura de caderas.
- Presiona pies y eleva pelvis; abre pecho hacia barbilla.
- Empuja hombros bajo torso y entrelaza dedos.
Baja desde espalda superior, media e inferior. Pausa y repite.
Inclinación hacia adelante sentada de gran angular
Estira isquiotibiales y caderas, relaja la mente.
- Siéntate en postura del bastón.
- Abre piernas cómodamente.
- Inclínate desde caderas, pecho adelante. Apoya antebrazos si puedes.
- Pies flexionados, rótulas arriba; relaja cabeza y cuello.
Postura del niño
Postura restaurativa para centrar y relajar.
- Arrodíllate, pies juntos, rodillas juntas o separadas.
- Siéntate sobre talones, inclínate adelante hasta tocar frente al suelo.
- Extiende brazos adelante.
Flexión hacia adelante sentada
Estira isquiotibiales, flexibilidad de cadera y rejuvenece.
- Siéntate piernas extendidas, pies flexionados.
- Hombros atrás, pecho arriba.
- Inclínate desde caderas.
- Manos adelante; relaja cabeza.
Postura de ángulo enlazado
Estira ingle, estimula ovarios.
- Plantas de pies juntas.
- Rodillas a lados; sujeta tobillos y presiona suavemente.
Estas posturas estimulan y relajan abdomen y pelvis:
Postura de ángulo atado reclinado
Relaja mente, cuerpo y pelvis.
- Tumbado, pies en suelo; abre rodillas, plantas juntas.
- Usa soporte bajo rodillas si es necesario.
- Manos cómodas.
Postura del loto
Relaja para meditación, fortalece abdomen y pelvis.
- Siéntate piernas extendidas.
- Coloca pies en ingles opuestas.
- Manos en rodillas, columna recta.
Postura de héroe reclinado
Abre caderas y ingle.
- Arrodíllate, rodillas juntas, pies separados; siéntate entre pies.
- Recuéstate; usa soportes si no llegas.
Consejos para maximizar beneficios
Incorpora estos tips:
- Establece una intención clara antes de practicar.
- Considera retiros como Domar Center o The Fertile Soul.
- No fuerces; usa accesorios y respeta límites corporales.
- Detente ante dolor; no excedas capacidades.
- Consulta médico para causas subyacentes.
Integra el yoga en tu rutina
Practica regularmente para reducir estrés y ganar flexibilidad. Apoya un embarazo saludable con mente y cuerpo equilibrados.