La Postura del Pavo Real, o Mayurasana, es una asana intermedia de equilibrio sobre brazos. Requiere fuerza y puede adaptarse para principiantes, pero está contraindicada en casos de lesiones en codos o muñecas.
Cómo realizar la Postura del Pavo Real
En esta asana, te equilibras sobre las manos con el cuerpo recto y paralelo al suelo. Comienza arrodillado en tu esterilla de yoga, con las rodillas separadas al ancho de los hombros. Usa una manta doblada o toalla bajo las rodillas para mayor comodidad si es necesario.
- Siéntate sobre los talones, con las rodillas separadas.
- Inclínate hacia adelante desde la cintura, apoya las manos planas en el suelo con las yemas de los dedos hacia atrás, tocando los meñiques y antebrazos. Mantén los codos en ángulo de 90 grados.
- Separa las rodillas más allá de los brazos, con muslos paralelos a ellos y rodillas adelantadas sobre la esterilla respecto a las manos.
- Inclínate sobre la parte superior de los brazos, presionando los codos bajo el torso.
- Activa el core. Apoya suavemente la frente en la esterilla y estira las piernas rectas, con la parte superior de los pies en el suelo.
- Mantén el core contraído, levanta la cabeza y mira al frente. Luego, eleva los pies y piernas usando los músculos de los muslos, equilibrándote solo sobre las manos. Junta antebrazos y codos contra el cuerpo.
- Mantén la postura el mayor tiempo posible, respirando de forma natural. Progresa gradualmente para ganar fuerza.
Modificaciones
Adapta la asana por limitaciones físicas o para aumentar el desafío, evitando si hay lesiones en muñecas o codos.
- Usa una correa de yoga para unir codos y antebrazos si falta fuerza.
- Apoya frente y pies en un bloque para mejorar el equilibrio inicial.
- Practica sosteniendo el torso con brazos mientras las piernas permanecen en el suelo para fortalecer brazos.
- Ajusta la altura de las piernas: más alta para mayor desafío, más baja para facilitar.
Beneficios
Fuerza y equilibrio
Según Yoga Journal, Mayurasana fortalece:
- Brazos
- Torso
- Piernas
- Músculos centrales
Beneficios espirituales
Esta postura equilibra y energiza el tercer chakra, Manipura (plexo solar u ombligo). Centro de energía relacionado con las relaciones personales, su activación fomenta conexiones auténticas y respeto hacia los demás.
Mejora tu fuerza y equilibrio
Aunque intimidante para principiantes, siguiendo estos pasos y modificaciones, dominarás Mayurasana, enriqueciendo tu práctica de yoga con mayor fuerza y equilibrio.