El apio destaca por sus propiedades depurativas, respaldadas por su uso tradicional como planta medicinal para problemas renales, trastornos sanguíneos, hepáticos y estomacales. Estudios confirman su bajo contenido calórico y su capacidad para apoyar la quema de grasas, convirtiéndolo en un ingrediente estrella en zumos detox. Como expertos en nutrición natural, en este artículo de unComo te guiamos paso a paso para preparar zumo de apio y maximizar sus beneficios.
Pasos a seguir:
Antes de preparar el jugo de apio, elige apio fresco: tallos verdes, firmes y crujientes, con hojas no marchitas. Usa las hojas en sopas por su vitamina A. Consúmelo en los primeros 3 días, guardado en bolsa húmeda a menos de 5ºC.
Separa los tallos de las hojas (guarda estas últimas si las usarás). Para 1 taza de zumo, toma 6 tallos de apio.
Corta los tallos en trozos medianos, eliminando manchas o texturas irregulares.
Usa la licuadora para obtener el mejor zumo: procesa los tallos hasta obtener una consistencia líquida y mezcla con 1 litro de agua. Refrigera y consúmelo en ayunas o entre comidas. Endulza con azúcar o edulcorante si prefieres.
Si el sabor puro no te convence, combina con frutas: licua 6 tallos de apio, 3 zanahorias y jugo de 4 limones. Mezcla con 1 litro de agua y endulza. Ideal para controlar la hipertensión.
Otra opción detox: 6 tallos de apio, 3 rebanadas de piña y jugo de 2 naranjas. Endulza al gusto. Perfecto para desintoxicar, depurar toxinas y apoyar la pérdida de peso.