Si su médico sospecha enfermedad celíaca en usted o un ser querido, es probable que ordene pruebas de anticuerpos antigliadina IgA e IgG. Juntas, estas pruebas proporcionan información esencial para un diagnóstico preciso y confiable.
Cómo funcionan los anticuerpos
Cuando contrae una infección bacteriana, su cuerpo produce anticuerpos a partir de inmunoglobulinas (Ig). Estos anticuerpos combaten la causa de la infección. En personas sensibles al gluten, ocurre una respuesta similar: el cuerpo ataca el gluten como si fuera una amenaza.
La detección de anticuerpos antigliadina IgA e IgG indica una reacción inmune contra el gluten, desencadenando una respuesta autoinmune. Tanto IgA como IgG se localizan en los intestinos, con IgG representando cerca del 75% de los anticuerpos totales. Cada anticuerpo es específico para el agente desencadenante.
Prueba de Gliadina IgA
La gliadina, componente proteico del gluten, estimula la producción de anticuerpos IgA e IgG. Esta prueba analiza el suero sanguíneo (plasma sin factores de coagulación) obtenido de una vena del brazo, un procedimiento sencillo con posible hematoma leve.
Los valores normales de IgA oscilan entre 85 y 385 mg/dL. La prueba IgA antigliadina ofrece una especificidad del 97%, lo que significa un 97% de probabilidad de enfermedad celíaca si es positiva. Sin embargo, un resultado negativo no descarta la enfermedad.
Un estudio de 1989 en European Journal of Pediatrics (148(6):496-502) halló que el 11% de niños con celiaquía no tratada tenían resultados negativos en IgA, por lo que no se recomienda como prueba de cribado única.
Prueba de Gliadina IgG
Para minimizar falsos negativos, se combina con la prueba IgG antigliadina. El mismo estudio mostró que el uso conjunto eleva la sensibilidad al 96% y mantiene la especificidad en 97%, convirtiéndola en una herramienta diagnóstica altamente fiable.
Otras consideraciones
Existen limitaciones: algunos pacientes con deficiencia de IgA dependen de IgG; niveles elevados de IgA pueden indicar otras afecciones como artritis reumatoide o lupus, resueltas con evaluación completa; y resultados negativos pueden surgir si se evita el gluten antes de la prueba, ya que los anticuerpos disminuyen rápidamente. Por ello, se confirma con biopsia intestinal.
Herramienta de seguimiento
Los niveles de IgA suben rápidamente con la ingesta de gluten, permitiendo monitorear la adherencia a la dieta sin gluten mediante pruebas seriadas, de forma no invasiva.
Estas pruebas sanguíneas son valiosas para evaluar la respuesta inmune y guiar el tratamiento de la enfermedad celíaca, ofreciendo esperanza a los afectados.