Si eres mujer y padeces dolor crónico, podrías tener deficiencia de vitamina D. Un estudio publicado en Annals of the Rheumatic Diseases vincula los bajos niveles de esta vitamina con dolor crónico y generalizado en mujeres. Explora las posibles causas y cómo abordarlas.
Cómo actúa la vitamina D en el cuerpo
La vitamina D es esencial para la absorción y utilización del calcio y el fósforo. Estos minerales se almacenan principalmente en huesos y dientes. El fósforo, fuente clave de energía, participa en la formación ósea, la transferencia energética, el equilibrio del pH sanguíneo, enzimas y ADN.
El calcio cumple funciones vitales: coagulación sanguínea, actividad muscular y nerviosa, y metabolismo del glucógeno. Su absorción depende de la vitamina D, por lo que su deficiencia puede tener graves consecuencias para la salud.
Fuentes principales de vitamina D
Obtén vitamina D de la dieta (pescado, huevos, leche fortificada) y la exposición solar. Una alimentación equilibrada suele cubrir las necesidades diarias.
Vitamina D producida por el sol
La luz solar convierte el colesterol cutáneo en vitamina D3, que se activa en el hígado y riñones. Dado que el cuerpo almacena poca cantidad, es crucial obtenerla diariamente mediante dieta o sol para prevenir deficiencias.
Causas de los bajos niveles de vitamina D
Dieta y estilo de vida
Una dieta pobre en fuentes de vitamina D, como en vegetarianos o alérgicos a la leche, aumenta el riesgo. Además, la falta de exposición solar limita la síntesis natural.
Causas genéticas y digestivas
La piel oscura, rica en melanina, reduce la producción de vitamina D solar. Trastornos como la enfermedad celíaca dañan el intestino, impidiendo la absorción de nutrientes.
Tumor de paratiroides
La glándula paratiroides regula el calcio. Su hiperfunción eleva el calcio sanguíneo y reduce la vitamina D activa para mantener el equilibrio, aumentando riesgos de cálculos renales, problemas cardíacos y óseos.
La vitamina D ilustra las interconexiones nutricionales en el cuerpo. Mantén niveles óptimos para preservar la salud ósea y general. Consulta a un médico para evaluaciones personalizadas.