Muchas personas padecen hipertensión, y las asanas del yoga son una herramienta valiosa para ayudar a aliviar sus síntomas. Existen posturas específicas especialmente efectivas para regular la presión arterial alta.
¿Qué es la hipertensión?
Conocida como presión arterial alta, la hipertensión afecta a millones de personas en todo el mundo. Si tú y tu médico buscan opciones complementarias a los tratamientos convencionales, como cambios en la dieta, caminatas y yoga, estas pueden ser de gran ayuda para su control.
Hipertensión y asanas de yoga: posturas recomendadas
Con el permiso de tu médico, inicia con posturas básicas de yoga y progresa hacia una práctica más completa. Lo mejor es que las asanas más simples suelen ser las más beneficiosas para reducir la hipertensión.
La palabra asana denomina posturas estáticas que se mantienen varios minutos. Van desde sencillas, como la Postura del Cadáver, hasta avanzadas como inversiones.
Asanas recomendadas para bajar la presión arterial
Estas posturas han demostrado ser útiles para muchas personas con hipertensión. Se presentan en orden de dificultad, de menor a mayor.
- Savasana o Postura del Cadáver: Acuéstate boca arriba en el suelo, con las piernas separadas ligeramente y los brazos a los lados, palmas hacia arriba. Cierra los ojos, relaja todos los músculos y respira conscientemente. Mantén hasta 10 minutos.
- Sukhasana o Postura Fácil: Siéntate con piernas cruzadas, pies bajo los muslos, manos en las rodillas con palmas arriba. Mantén la columna recta, cierra los ojos y relájate. Sustenta varios minutos.
- Makarasana o Postura del Cocodrilo: Acuéstate boca abajo, apoya la cabeza en las manos o antebrazos. Evita presionar la zona lumbar. Consulta la imagen superior para una demostración adecuada según tu nivel físico.
- Doblamientos hacia adelante: Para quienes están más avanzados, inclínate desde la cadera con piernas abiertas, pies paralelos. Usa soportes para las manos. No mantengas si la cabeza está por debajo del corazón; detente si sientes mareo y acuéstate.
Beneficios adicionales de la respiración
En Savasana u otras asanas simples, enfócate en la respiración profunda y nasal (inhala y exhala lentamente). Esta técnica potencia el control de la presión arterial.
Combina asanas con pranayama (técnicas de respiración yóguicas), ideal para posturas estáticas. Practícalo solo o integrado para maximizar beneficios. Siempre consulta a un profesional de la salud antes de empezar.