El estilo de vida y los hábitos alimentarios influyen decisivamente en la capacidad de tu sistema inmunológico para protegerte de enfermedades y acelerar la recuperación. Además del sueño adecuado, el ejercicio regular y la gestión del estrés, los nutrientes de los alimentos que consumes marcan una diferencia clave en tu defensa contra infecciones. "Un patrón alimentario rico en frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras, nueces y semillas mantiene el sistema inmunológico óptimo para protegerte cuando más lo necesitas", explica Margie Saidel, MPH, RD, LDN, vicepresidenta de nutrición y sustentabilidad en Chartwells K-12. "En resumen, los malos hábitos alimenticios pueden debilitarte".
Existen alimentos y bebidas con bajo valor nutritivo cuyo consumo excesivo se asocia a obesidad, diabetes y enfermedades crónicas. Según Saidel, estos también comprometen el sistema inmunológico. Aquí los tres principales a evitar para mantener una inmunidad fuerte.
Refrescos azucarados
"Las bebidas carbonatadas endulzadas solo aportan calorías vacías", detalla Saidel. Contribuyen a la obesidad, inflamación crónica y un sistema inmunitario debilitado, reduciendo la capacidad para combatir infecciones.

Bebidas alcohólicas
El exceso de alcohol debilita el sistema inmunológico, aumentando el riesgo de neumonía, heridas de cicatrización lenta y recuperación prolongada de enfermedades, advierte Saidel.
Comidas congeladas procesadas
En momentos de apuro, las comidas congeladas son tentadoras, pero la mayoría son altas en sodio, azúcares, grasas saturadas y carbohidratos refinados, con pocos nutrientes y fibra, según Saidel. Opta por alimentos integrales sin procesar para potenciar la inmunidad. Marcas como Dr. Praeger's o Daily Harvest ofrecen opciones saludables y nutritivas.