El entrenamiento autógeno es un método natural de relajación que ayuda a mitigar los síntomas del estrés psicosomático. Esta técnica se integra fácilmente en la rutina diaria mediante ejercicios de concentración realizados tres veces al día, durante 15 minutos cada uno. Son sencillos y se pueden practicar en cualquier lugar.
Evolución del Entrenamiento Autógeno
Desde hace más de un siglo, el entrenamiento autógeno se emplea para combatir el estrés. En la década de 1880, Oskar Vogt, fisiólogo cerebral del Instituto Neurobiológico de Berlín, observó que algunos pacientes obtenían beneficios de la autohipnosis. Experimentó con técnicas junto a su colega Korbinian Brodmann, sentando las bases para Johannes Schultz.
En 1932, Schultz perfeccionó el método. Los pacientes repetían visualizaciones para inducir relajación, practicándolas tres veces al día: mañana, mediodía y noche, durante 15 minutos. Estas se basan en teorías de sugestión y autosugestión de Emile Coué, Ambroise-Auguste Liébeault y Abbe Faria.
Guía Práctica del Entrenamiento Autógeno
Cualquiera puede aprender esta técnica natural para reducir el estrés. Una vez dominada, se practica en cualquier entorno.
Posiciones Corporales Recomendadas
La postura es clave para la relajación efectiva. Prueba estas tres opciones:
- Posición del cochero: Siéntese en una silla o taburete, deje caer la cabeza hacia adelante. Relaje brazos y antebrazos a los lados o sobre los muslos. Piernas cómodas, ojos cerrados.
- Posición del sillón: Siéntese en un sillón confortable. Brazos sobre los reposabrazos o muslos. Piernas relajadas, pies ligeramente hacia afuera, ojos cerrados.
- Posición reclinada: Acuéstese en cama o sofá, brazos a los lados. Cabeza sobre almohada, piernas rectas sin tocarse, pies hacia afuera, ojos cerrados.
Ejercicios de Calentamiento
Estos preparan la respiración para una relajación profunda. Visualice una máscara que relaja su rostro, eliminando tensiones y arrugas; mandíbula floja, boca entreabierta. Realice respiraciones abdominales lentas y profundas. Cuente: inhale "uno", exhale "uno, dos"; incremente hasta inhalar hasta seis y exhalar hasta doce.
Técnica de Visualización
Divida cada frase: inhale la primera parte, exhale la segunda. Repita según se indica.
- Mi brazo derecho se está debilitando y pesando (6-8 veces).
- Mi brazo derecho se está poniendo / más y más pesado (6-8 veces).
- Mi brazo derecho / está completamente pesado (6-8 veces).
Repita la secuencia con el brazo izquierdo. Luego:
- Me siento / supremamente tranquilo (1 vez).
- Mi corazón late / calmado y regular (3 veces).
- Mi plexo solar es / cálido (3 veces).
- Mi frente está / fría (1 vez).
Beneficios del Entrenamiento Autógeno
Tras cada sesión, muchas personas se sienten renovadas, libres de estrés corporal, más confiadas y preparadas para los retos diarios. Si sufre estrés, pruebe esta técnica natural para una relajación profunda sin frustraciones.