Si eres principiante en yoga, namasté es una de esas palabras que generan curiosidad. La oirás repetidamente de tu instructor y compañeros, pero su verdadero sentido a menudo queda sin explicar para los novatos.
El significado de namasté
Originaria del hindi, namasté se usa en India como saludo cotidiano, similar a "hola" o "adiós". La pronunciación correcta es "na-ma-sté". Sirve para personas de todas las edades, orígenes y géneros, al saludar a amigos, familia o extraños.
En el yoga, expresa respeto y buena voluntad, aunque su traducción literal es compleja. Expertos en tradiciones orientales destacan estos significados:
- "Un saludo reverencial para ti".
- "Me inclino ante ti".
- "El espíritu en mí se encuentra con el espíritu en ti".
- "Honro el lugar en ti donde hay amor, verdad, luz y paz".
- "Saludo la luz de Dios en ti".
- "Contemplo a Dios dentro de ti".
- "Saludo ese lugar donde tú y yo somos uno".
- "Me inclino ante lo divino en ti".
- "Reconozco que en cada uno mora la divinidad, y en ese lugar somos uno".
- "Reconozco que todos somos iguales".
- "El universo entero reside dentro de ti".
Sea cual sea la interpretación, namasté es una bendición que honra la santidad y la igualdad universal.
El gesto de namasté
El gesto simboliza la chispa divina en el chakra del corazón, reconociendo el alma en los demás. En yoga, se realiza al inicio y final de la clase como gratitud del instructor hacia los alumnos.
Conocido como anjali mudra en tradiciones orientales, une lo mundano y lo espiritual, promoviendo la superación de diferencias con amor y respeto para conectar auténticamente.
Para ejecutarlo: une las palmas de las manos a la altura del pecho, debajo de la barbilla o sobre la cabeza. Cierra los ojos e inclina la cabeza.
En práctica de yoga, se acompaña de la palabra; en India, el gesto basta por su claridad simbólica.
Aunque ligado al sur de Asia, se usa globalmente: gassho en Japón y wai en Tailandia.
Usa el gesto con intención
Namasté es un puente espiritual universal. Al usarlo, conectas desde el corazón, reconociendo la sacralidad en todos, independientemente de creencias o práctica de yoga. Difunde respeto y unidad.